El comercio electrónico colombiano acelera: qué deben preparar las marcas para el cierre de 2025
El comercio electrónico colombiano dejó de ser un canal complementario. Para muchas categorías ya es el primer lugar donde una persona compara características, valida reputación y decide qué producto merece su presupuesto. La oportunidad sigue creciendo, pero también aumenta la exigencia: una promesa digital solo funciona cuando inventario, logística, contenido y servicio posventa responden de forma coordinada.
El informe de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico para el segundo trimestre de 2025 registró ventas en línea por COP 26,9 billones y 140,6 millones de compras. La cantidad de transacciones creció 10,6 % frente al mismo periodo de 2024, mientras el ticket promedio bajó a COP 191.850. La lectura para las marcas es clara: hay más actividad, pero el comprador compara más y distribuye su gasto entre más operaciones.
Más compras no significan decisiones más fáciles
Cuando el ticket promedio se modera, cada fricción pesa más. Una fotografía insuficiente, una ficha técnica ambigua o una fecha de entrega poco confiable puede mover la venta hacia un competidor. El contenido de producto debe responder, antes de que aparezca la duda, qué incluye la caja, cómo se usa, qué medidas tiene, qué garantía aplica y cómo se obtiene soporte.
Esto cambia la conversación interna. El equipo digital no puede trabajar aislado: necesita información validada por desarrollo de producto, calidad, operaciones y servicio al cliente. Una ficha excelente no es solamente una tarea de mercadeo; es la representación pública de toda la cadena.
Cuatro frentes para preparar el cierre del año
- Disponibilidad real: sincronizar inventarios y definir sustitutos evita vender referencias que ya no pueden despacharse.
- Contenido que reduzca devoluciones: dimensiones, compatibilidades, materiales y condiciones de uso deben ser visibles y consistentes en todos los canales.
- Promesa logística verificable: la velocidad importa, pero importa más cumplir la fecha informada.
- Posventa accesible: garantía, repuestos, manuales y canales de atención ayudan a convertir una compra puntual en confianza de marca.
La ventaja está en conectar el canal con la operación
Una campaña puede generar tráfico en minutos; reponer inventario o corregir una falla de producto toma semanas. Por eso conviene planear promociones con escenarios de demanda y límites de inventario, revisar el desempeño de las referencias con mayor devolución y mantener una reserva operativa para atender cambios o garantías.
También es buen momento para revisar la arquitectura del portafolio. En un mercado con más transacciones y mayor comparación, una selección clara puede funcionar mejor que un catálogo extenso sin diferenciación. Los productos líderes deben tener una propuesta comprensible, disponibilidad estable y evidencia visual suficiente.
Qué debería medir una marca
Además de ventas y tráfico, conviene seguir tasa de conversión por referencia, cancelaciones por falta de inventario, cumplimiento de la promesa de entrega, devoluciones por motivo y contactos de posventa por cada cien pedidos. Estos indicadores muestran dónde se rompe la experiencia y permiten priorizar mejoras concretas.
El crecimiento digital favorece a las marcas que pueden responder con disciplina operativa. El reto no es estar en línea: es cumplir de principio a fin la expectativa que se construye en pantalla.
Fuente consultada: Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, informe 2025-II.
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